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¿Cómo conseguir un HOGAR SECO?

Hogar seco, familia feliz

Aunque aún disfrutemos de días cálidos, acabamos de dar la bienvenida al otoño, y con él empiezan los cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche, los días húmedos, las lluvias,… en fin, es una época en la que volvemos a recordar a esa inquilina permanente, LA HUMEDAD POR CONDENSACIÓN. Todos soñamos con un HOGAR SECO, libre de humedad, un HOGAR SANO, pero hay ocasiones en que no conseguimos bajar la humedad de nuestra vivienda o local.

Los 12 mejores consejos para conseguir un HOGAR SECO:

  1. Ventilación de los espacios: Sabemos que todos llevamos una vida ajetreada, que no tenemos tiempo, pero es importantísimo ventilar cada mañana entre 20 ó 30 minutos nuestro hogar. Los días secos podemos tener la casa ventilando todo lo que queramos, pero los días lluviosos, tristes, húmedos,…nunca debemos ventilar más de 20 minutos, debido a que el grado de humedad exterior es tan alto o más que el interior, con lo que sólo conseguiríamos meter más humedad, y NO, ese no es nuestro objetivo. Es importantísimo ventilar siempre esos 20 ó 30 minutos para que el aire de toda nuestra vivienda se regenere y no tener un aire viciado.Casa ventilando
  2. No tener una temperatura muy elevada dentro de la vivienda o local: El aire cuanta mayor temperatura alcanza, mayor capacidad de retener agua posee, es por ello que se recomienda tener una temperatura de ente 18 ó 20 grados en nuestra vivienda o local, no mayor.Termostato de calefacción programado a temperatura adecuada
  3. Evitar los cambios bruscos de temperatura dentro de la vivienda o local: No hay que dejar que existan muchas variaciones de temperatura dentro de la vivienda, lo más recomendable es encender el termostato e intentar mantener la misma temperatura todo el día. De esta forma aumentaremos las posibilidades de conseguir un hogar seco.Misma temperatura en toda la vivienda
  4. Evitar tener demasiadas plantas dentro de la vivienda o local: Todos sabemos que las plantas aportan un magnífico aspecto a nuestro hogar, creando atmósferas con mucha vida, sin embargo debemos de tener cuidado con el tipo de plantas que colocamos. Algunas, como el Ficus, el Cedro blanco, la Sanseviera,…proporcionan oxígeno y tienen la capacidad de refrescar el ambiente humedeciendo el aire. Éste hecho es peligroso, por eso decimos que se eviten tener demasiadas plantas, el tener alguna no supone problema, pero el abuso puede provocar un exceso de humedad ambiental.Las plantas producen humedad ambiental
  5. Utilizar pintura transpirable: Al igual que el ser humano, las paredes tienen que respirar, sino es cuando sube el grado de humedad ambiental y tenemos un aire viciado. Las llamadas pinturas antihumedad contienen mayor cantidad de látex, por lo que las paredes sobre las que son aplicadas tienen una menor transpirabilidad y como consecuencia eleva el grado de humedad ambiental. Siempre hay que aplicar pinturas de buena calidad que dejen a la pared respirar.Pintura transpirable
  6. Encender la campana extractora al cocinar: A la hora de cocinar producimos vapores que hacen que aumente el grado de humedad del aire, si encendemos la campana extractora, conseguiremos que esos vapores se vayan rápidamente. También es importante cerrar la puerta de la cocina para que dichos vapores no se extiendan al resto de las estancias.Campana extractora en funcionamiento
  7. Utilizar siempre que sea posible las tapas de las ollas al cocinar: Esta acción, usar las tapas de las ollas, es importantísima para intentar mantener un hogar seco. Cuando los alimentos contenidos en una olla entran en ebullición, producen vapores, cuales colocando las tapas a las ollas no dejamos que se propaguen por la vivienda.ollas tapadas
  8. Instalar extractores de aire en los baños: Por todos es sabido que el baño es la estancia más húmeda de la vivienda. Durante la ducha y/o baño producimos un exceso de humedad, que conseguiremos minimizar utilizando un extractor de aire.extractor baño
  9. No apoyar los muebles contra la pared: Al apoyar los muebles contra la pared, no dejamos que el aire circule, es importantísimo dejar una distancia mínima para que éste pueda circular entre ellos.Mueble sin apoyar contra la pared
  10. Colgar la ropa en el exterior: Sabemos que los inviernos son largos y que en ocasiones debido al elevado grado de humedad existente en el exterior no conseguimos secar la ropa en el tiempo deseado y la metemos al interior de la vivienda o la ponemos en los radiadores para que seque más rápido. Sin embargo, este hecho, colgar la ropa húmeda dentro de la vivienda, aparentemente inofensivo, hace que se eleve el grado de humedad ambiental, pues toda esa agua contenida en la ropa se va depositando en el aire de nuestra vivienda y dificulta para mantener un hogar seco.Ropa tendida en el exterior para mantener un hogar seco
  11. No guardar nada húmedo en cajones o armarios: En ocasiones, cogemos prendas un poquito húmedas del tendedero, y pensamos que planchándolas se quitará esa pizquita de humedad que aún les queda, y las guardamos en armarios o cajones. No es así, y cuando vamos a utilizarlas notamos que tienen un fuerte olor a humedad, o en el peor de los casos, si las dejamos guardadas un largo periodo de tiempo nos encontramos con la desagradable sorpresa de que ha fagocitado el moho. Otro claro ejemplo es el hecho de guardar zapatos en días de lluvia húmedos, pensando que como el armario donde los colocamos está en el balcón se secará y no sucederá nada y nos sucede lo mismo, todo el armario coge el desagradable «olor a viejo» y en ocasiones prolifera el moho. Debemos estar atentos y no guardar absolutamente nada que no esté completamente seco, sino estaremos provocando una subida del grado de humedad ambiental.armario con ropa seca
  12. En caso de segundas residencias en zonas húmedas, cuando cerramos la casa, no dejar nunca las ventanas abiertas o en oscilo-batientes: Muchos tenemos la mala costumbre cuando cerramos nuestra segunda vivienda, pensando en no encontrarnos olores desagradables a la vuelta, de  bajar las persianas pero dejar las ventanas un poco abiertas. Esta acción, en principio, muy razonable, no hace más que provocar condensación en nuestra vivienda, debido a que en la mayoría de las ocasiones el grado de humedad del aire exterior es tan alto o más que el existente en el interior de la vivienda y por consiguiente, lo único que estamos haciendo es meter aire húmedo tanto día como de noche. Otro error que a menudo se comete en las segundas residencias, es el ir fregando los muebles, suelos,… y sin dejarlos secar correctamente cerrar todo y marcharnos. Lo hacemos con la idea de que a la vuelta nos encontraremos la vivienda limpia, sin pisadas,…¿pero os habéis parado a pensar donde se queda todo ese agua empleada en el fregado?. Por ello se recomienda, hacer la limpieza, dejar secar todo correctamente y una vez seco cerrar la vivienda, de este modo evitaremos sorpresas a la vuelta.Ventanas cerradas

 

Si a pesar de seguir estos consejos no se consigue mantener un hogar seco y libre de humedad, es que estaríamos hablando de un problema serio como es  la humedad por condensación. En estos casos lo mejor sería ponerse en contacto con una empresa de humedades, para que in situ realice un estudio de la vivienda. Para ello, tomarán las medidas necesarias con aparatología específica y nos ofrecerán una solución garantizada por escrito y definitiva a nuestro problema de humedad.

 

LUCHAMOS POR HOGARES SECOS; LIBRES DE HUMEDAD

 

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